Cámara en Hollywood

Entrevista a Steven Spielberg

Por: Jorge Camara | Febrero 24, 2016

Steven & Jorge

Hollywood, CA.- “Bridge of Spies”, la más reciente película dirigida por Steven Spielberg, recuenta la verdadera historia de James Donovan, un abogado que durante la guerra fría, maneja en Alemania un delicado intercambio entre un espía ruso y un piloto americano capturado en Rusia. El personaje central es encarnado por uno de los actores favoritos de Spielberg, Tom Hanks.

Este es el sexto  proyecto en el que Spielberg y Hanks trabajan juntos, y el cuarto en el que funcionan como director y actor. En 2001 y 2010, ambos participaron como productores ejecutivos en la series de televisión, “Band of Brothers” y “The Pacific”, en la que el actor fungió también como narrador.

Interpretando al Capitán Miller en la historia de la Segunda Guerra Mundial, “Saving Private Ryan” (1998), fue la primera vez que Spielberg y Hanks unieron sus talentos, repitiendo la mancuerna en “Catch Me If You Can” (2002), con el actor en el papel de Carl Hamratty, el agente del FBI dedicado a capturar al farsante encarnado por Leonardo Di Caprio; y posteriormente teniendo a su cargo el personaje de Viktor Navorski, un inmigrante europeo que toma residencia en el aeropuerto de Los Angeles, en la malograda, “The Terminal” (2004). La cinta, no obstante, ofreció una de sus primeras oportunidades a Zoe Saldaña.   .

Ahora gracias a su trabajo en “Bridge of Spies” y a la dirección de Steven Spileberg, Tom Hanks se perfila como uno de los favoritos a ser nominado en la categoría de Mejor Actor.

JORGE CAMARA: ¿Qué es lo que continuamente te atrae a trabajar con Tom Hanks?

STEVEN SPIELBERG: Lo que me atrae, y no está a discusión, es que Tom es uno de los mejores actores del mundo. Y poder trabajar con dos de los mejores actores del mundo, Mark Rylance, que hace al espía ruso, y Tom Hanks, ha sido una bendición para mí en este proyecto. Mira, esta es nuestra cuarta película juntos, y hemos producido dos miniseries juntos, de modo que existe una familiaridad ya que fuimos amigos antes de ser colegas. Nos conocíamos como amigos y como socios, y él es padrino de uno de mis hijos, todo eso antes de comenzar a trabajar juntos. El experimento fue ver si podíamos trabajar juntos, e ir de amigos a colegas, y regresar a ser buenos amigos. Esa fue una de nuestras preocupaciones, porque ¿Qué tal si no estábamos de acuerdo y peleábamos por la interpretación de una escena, o del guión? Pero eso nunca sucedió. Creo que los dos compartimos un solo cerebro.

J.C.: Tom ha dicho que cuando lee el guión y encuentra un diálogo que no siente debe decir, lo subraya y lo discute contigo al día siguiente. ¿Niegas tu a veces sus sugerencias?

S.S.: Bueno, te voy a contar como trabajamos. Como había dicho, lo he dirigido cuatro veces, casi 5, porque casi dirigí “Big”. Jim Brooks, el productor, me la ofreció. Pero mi hermana, Ann Spielberg y Gary Ross, concibieron y escribieron el guión de “Big”, y no quise hacerla porque no quise disminuir su crédito, ya que era su primer guión. Pude haber hecho 5 películas con Tom Hanks, y espero sean 8 o 10 mas con él. Cuando hicimos nuestra primera película juntos, “Saving Private Ryan”, llegó en la mañana con el guión en el que había cortado 7 u 8 líneas de diálogo. Había subrayado las líneas y me dijo, mira jefe, espero no sea un problema, pero tengo que decirte esto. Y yo abrí mi guión y había cortado las mismas líneas. Eso mismo ha sucedido cada vez que hemos trabajado juntos. Es una experiencia muy extraña, como que compartimos el mismo cerebro. Tal vez porque ya éramos muy buenos amigos antes de trabajar juntos no tuvimos un período de ajuste. Con otros actores me toma un par de semanas antes de llegar a conocerlos, y luego digo, me hubiera gustado conocerlos antes, porque hubiera vuelto a filmar las dos primeras semanas de rodaje. Con Tom vamos bien desde el primer día, lo cual es un lujo para mí.

J.C.: ¿Es cierto que siempre te han interesado las historias de espías?

S.S.: Me encantan las historias de espías. Y la verdad es que me encantan las comedias de espías como “Our Man Flint”. Yo crecí leyendo Mad Magazine, y todos los que conocen Mad Magazine, conocen al Espía VS. Pero también hay muy buenas películas serias sobre espías como “The Ipcress File”, “The Quiller Memorandum” y “The Spy Who Came In From the Cold”, que es mi película de espías favorita. Todas las películas de James Bond son películas de espías. Pero esta, “Bridge of Spies”, es una película de espías diferente, sobre como un abogado de seguros que es sacado de una vida cómoda y llevado en medio de la Guerra Fría. Esta es una película de espías, pero es también una película sobre la importancia de mantener tus principios morales, que fue lo que nos llevó a Tom y a mí a decir que sí. Inicialmente, la idea de espías fue lo que me atrajo a la historia, pero después descubrí lo poco usual que era. Cosas que suceden en la vida real son mas irónicas que las que escritores de ficción pueden inventar. Fue entonces que traje a los hermanos Coen a escribir el guión, que son quienes pueden darle a la trama la ironía necesaria, son muy buenos para eso.

J.C.: Es curioso que te haya tomado tres años filmar esta película, y de pronto ya estás listo con la próxima, “The BFG”, y estás rodando y editando la siguiente, “Ready Player One”.

S.S.: Lo que pasó fue que antes de leer el material de “Bridge of Spies”, ya estaba listo para filmar “The Big Friendly Giant” o “The BFG”, el libro de Roald Dahl. Que iba a ser mi próxima película. Aunque me gusta el género, no tenía intenciones de hacer una película de espías. Pero cuando el productor, Matt Sharman, me contó la historia detrás de la historia, me di cuenta de que ya la conocía porque mi padre, siendo ingeniero para General Electric, fue a Rusia en 1960 en un intercambio internacional, y tomó fotos del avión espía, que la gente hacía colas para ver. De modo que yo ya estaba interesado en el caso, y cuando oí el resto de la historia, fue cuando decidí hacer a un lado “BFG” y meterme a la Guerra Fría. Y después, terminando “BFG”, encontré el libro de Ernest Klein titulado, “Ready Player One”, que me fascinó, y comenzaré a rodarla el próximo mes de junio.

J.C.: Hace un par de años predijiste que la industria de cine iba a destruirse internamente. ¿Ves ahora que eso es lo que está sucediendo, o has cambiado de opinión?

S.S.: Bueno, nunca predije que la industria de cine iba a destruirse internamente, lo que dije fue que las películas de súper héroes iban a dejar de hacer dinero, porque no creo que el género de los súper héroes tenga la duración de los Westerns, que no hay que olvidar fueron las primeras en hacerse. “The Great Train Robbery”, una de las primeras películas, fue un Western  Los Westerns se mantuvieron, pero comenzaron a desaparecer a mediados de la década de los años 60. Sencillamente pensé que se estaba invirtiendo demasiado dinero en las películas de súper héroes, y no es que quisiera que fracasaran, sino que en algún momento, para llevar a sus familias al cine, el público iba a demandar voces diferentes, puntos de vista diferentes, conceptos diferentes. Eso fue lo que quise decir.

J.C.: Entonces, ¿Cómo ves ahora el futuro del cine?

S.S.: Bueno, el futuro del cine va a ser, déjame encontrar el término correcto, el cine va a ser dirigido a una público individual, a un consumidor individual. Va a haber algo para todos. Las historias pequeñas que no van a atraer necesariamente al gran público, van a atraer a suficiente gente para les vaya bien financieramente, y puedan entonces atraer a distribuidores e inversionistas para hacer más películas así. Hay diferentes formas en las que somos entretenidos hoy en día, ya no es solamente la pantalla grande o la televisión. Ahora está I-Watch, Samsung, I-Phone, Snapchats, videos de cuatro segundos que son una forma de auto-expresión para la que hay un público. Tenemos que estar preparados a ver que el cine va a llegar en muchas formas y géneros diferentes. Espero no estar dando una lección, pero la prensa, y quienes dan premios, van a tener que empezar abrir sus categorías a formas más cortas, porque no solamente deben celebrar el cine o la televisión, sino historias que pueden tomar o dos, o 20 minutos. Tenemos que estar abiertos al futuro.

Comentarios

Otras entrevistas

Los más votados